Título de la obra: Inglaterra salvaje
Autor: Richard Jefferies
Editorial: Aristas Martínez
Traducción: Javier Calvo
Año de edición: 2022
Extensión: 416 páginas
Encuadernación: Rústica con solapas
PVP: 24,90€
Escrita y publicada durante los últimos años de la vida del autor, resulta impactante descubrir que esta novela fuese pensada a finales del siglo XIX. En 1885, cuando Jefferies ya padecía de la enfermedad que le terminaría por quitar la vida, veía la luz Inglaterra salvaje, una historia, para quien escribe, completamente desconocida hasta que la siempre arriesgada, a la par que sugerente, editorial Aristas Martínez la anunció para este 2022. Nada menos que 135 años después de su publicación original.
Lo realmente novedoso de esta novela es cómo se adelantó a cualquiera de las novelas de ficción post-apocalíptica que, durante el siglo XX, sobre todo en su segunda mitad, han ido salpicando las mesas de novedades editoriales y que siguen influyendo la literatura de género actual. El libro se divide en dos partes completamente diferenciadas e íntimamente relacionadas.
INGLATERRA SALVAJE: UNA HISTORIA EN DOS PARTES
Durante la primera de ellas, el autor, naturalista y con una biografía llena de obras donde la naturaleza es la absoluta protagonista, hace gala de sus conocimientos sobre la madre Tierra para plantear cómo sería una Inglaterra devastada por un acontecimiento que cambiase por completo la superficie. Jefferies no entra en detalles del suceso que lo originó, algo que queda a la imaginación de lector que se acerque más de un siglo después a su lectura. Lo que sí hace es desarrollar con detalle cómo las especies se han adaptado a esta nueva situación donde la fauna y flora deben sobrevivir con escasez de los elementos que formaban parte de su ecosistema hasta recientemente.
Durante algo menos de un centenar de páginas Jefferies desarrolla lo que hoy en día llamamos worldbuilding. La construcción del mundo que ahora leemos en muchas novelas de fantasía aquí tiene su propio capítulo, de manera que mas adelante no haya que hacer referencia con detalle lo que rodea a los personajes que pueblan esta Inglaterra salvaje. Se nota, y mucho, que el autor conoce esta materia y el mundo que plantea suena racional y coherente con la época y lo que hubiese podido suceder. Es en esta primera parte donde conocemos que el centro de la Inglaterra de la época se ha convertido en un enorme largo navegable. En uno de sus lados estaría Londres, su capital, de la que ahora no existe mucho más que un yermo contaminado donde no queda nada por hacer.
¿CIENCIA FICCIÓN? ¿FANTASÍA? ¿HISTÓRICA?
En la segunda parte de la novela, que ocupa dos tercios de esta, conocemos al que será el personaje principal del argumento de Inglaterra Salvaje. Felix es uno de los hijos de una de las familias nobles de Aquila. La sociedad ha vuelto a un mundo casi medieval donde el día a día de sus habitantes se centra en la propia supervivencia, ya sea acabar con el enemigo en una batalla a pie de campo como a través de la alimentación y la agricultura. Felix abandona su cómoda posición familiar para conocer mundo y ganarse el amor de su amada. Una especie de historia romántica contada por uno de los protagonistas y situada en el mundo post apocalíptico descrito inicialmente. A través de estos páramos y lagos iremos conociendo este nuevo mundo, cómo la sociedad ha involucionado a un modo de vida muy distinto al actual y al que Jefferies conoció. Pero, sobre todo, entenderemos la soledad de un personaje con la vida hecha desde un punto de vista de subsistencia, pero roto mentalmente.
Leer esta novela con ojos de 2022 tiene sus problemas, no solo en cuanto a estructura, sino en cuanto a la historia propiamente dicha, la cual además de ser extremadamente lineal, termina de manera bastante abrupta y sin un final propiamente dicho. Por otro lado, hay momentos en que el periplo de Felix por esta Inglaterra salvaje es algo insustancial y sin rumbo, algo consistente con la situación del personaje pero que lastra la narración por momentos.
De la misma manera, como decía al principio, la experiencia de leer Inglaterra salvaje con la perspectiva que nos da más de un siglo de diferencia es sumamente interesante. De la misma manera que en algunas obras de Shelley u otros clásicos del siglo XIX, la obra de Jefferies muestra preocupaciones y planteamientos que son perfectamente válidos hoy en día. No solo al nivel de novela distópica o post apocalíptica sino también dentro del mundo de la fantasía.
UNA RECUPERACIÓN DISTINTA Y NECESARIA
La edición de Aristas Martínez, además de ser un volumen impecable en lo visual, se acompaña de un prólogo a cargo del propio traductor de la obra, Javier Calvo. En este texto, Calvo repasa las grandes claves personales de Jefferies además de su influencia en la literatura del siglo XX. Un texto que revela quizá demasiado de la historia del personaje principal de la novela, por lo que personalmente lo dejaría para el final si preferís llegar a este clásico vírgenes de información.
Inglaterra salvaje era una obra desconocida de un autor que, según parece, no ha tenido recorrido editorial en castellano. Una importante recuperación, alejada de las tendencias habituales a la hora de recuperar clásicos, que permite entender buena parte de la literatura de género del siglo XX. Una obra que, con sus problemas y aciertos, nos recuerda que la ciencia ficción no nace de una mal llamada edad de oro.
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