KPop Demon Hunters

Por Alister Mairon
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Los demonios han atacado a la humanidad durante siglos. Impunes, arrancaban el alma de los mortales para alimentar a su rey, Gwi-Ma. Al menos hasta la aparición de unas guerreras místicas capaces de desterrarlos del mundo humano con su canto. Las herederas de este deber sagrado son ahora las integrantes de Huntrix, un grupo de K-Pop de gran éxito que está a punto de enfrentarse al mayor desafío de su carrera. Así arranca KPop Demon Hunters, una comedia musical animada que está robando los corazones del público.

PROFESIÓN: CANTANTE Y CAZADORA

A finales de junio, Netflix estrenaba en su plataforma la nueva apuesta animada de Sony. KPop Demon Hunters, traducida al español como Las guerreras K-pop, cuenta la historia de Rumi, Mira y Zoey, las integrantes de Huntrix. Este grupo de K-Pop de gran éxito no solo está formado por tres talentosas jóvenes que arrastran oleadas de fans. Además de su labor artística, las chicas llevan una doble vida como cazadoras de demonios para mantener a raya al Rey Demonio Gwi-Ma y sus lacayos.

KPop Demon Hunters

Las Huntrix haciendo frente a los demonios antes de un concierto

No son las primeras cazadoras de la historia, sino la tríada de herederas de una labor ancestral que infinitas guerras llevaron a cabo antes que ellas. Gracias a su canto, dotado de gran poder, Rumi, Mira y Zoey mantienen activo el Honmoon, la barrera que sus predecesoras construyeron para mantener a los demonios lejos del mundo humano. Cada canción refuerza esta barrera, dificultando a Gwi-Ma la obtención de almas, pero la labor de las Huntrix va más allá. Su objetivo final es poder tejer con sus voces el Honmoon Dorado, que desterrará a los demonios para siempre.

Y, de hecho, están a punto de conseguirlo. Tienen incluso listo el single definitivo para ello, Golden, y planean lanzarlo en pocos días. Sin embargo, sabiendo que su derrota está cerca, el Rey Demonio decide pasar a la acción. Para ello, se vale de Jinu y un equipo de demonios, los cuales viajan al mundo mortal disfrazados de boy band. Pronto, el grupo masculino empieza a rivalizar en éxito con las Huntrix, atrayendo a los fans con un oscuro propósito: captar sus almas para alimentar a Gwi-Ma.

KPop Demon Hunters

Los Saja Boys, el grupo de demonios liderado por Jinu

Perdiendo terreno mientras su enemigo se fortalece, las tres cazadoras deberán enfrentarse a una amenaza que ninguna de sus predecesoras debió combatir. Y por si eso fuera poco, tendrán que hacerlo mientras Rumi empieza a perder su voz, hundida por el peso de un secreto inconfesable y el pasado del que abjura. Una dificultad añadida que trunca su cercana victoria, pues si las tres guerreras no pueden cantar juntas, ¿cuánto tiempo aguantará el Honmoon?

KPOP DEMON HUNTERS ES UNA EVOLUCIÓN DE LAS MAGICAL GIRLS

Probablemente los aficionados a las historias mahō shōjo niponas encontrarán cierto parecido entre las integrantes de Huntrix y cualquier otro grupo de chicas mágicas. No en vano, estas cazadoras comparten algunos elementos comunes con estas heroínas. Sin embargo, Kpop Demon Hunters tiene más que ver con el legado mitológico surcoreano, como veremos más adelante, que con cualquier producción japonesa. Y, de hecho, parte del parecido que ve entre ambos conceptos el público occidental se debe a una feliz malinterpretación de las magical girl, como ya explicamos aquí.

Un momento de relax en el sofá con comida y albornoz

Con todo, sí que podemos considerar a la apuesta animada de Sony una evolución del modelo de chica mágica. Resulta no solo interesante, sino destacable, la forma en que han decidido abordar la puesta en escena de las Huntrix. A diferencia de otros equipos femeninos, ya desde los primeros minutos de película se nos presenta a las integrantes del grupo con unos perfiles que se alejan del tópico clásico.

Mira es un mal ejemplo, una joven bastante conflictiva que no goza de la aceptación de su familia. No tiene filtro a la hora de hablar, lo que la convierte en una persona brutalmente honesta, pero también taxativa. Por su parte, Zoey es puro entusiasmo. Su cabeza baraja siempre mil planes y opciones, muchos de ellos de dudoso éxito, y nada la motiva más que su deseo de ayudar. En cuanto a Rumi, es desenfadada y seria al tiempo, distante incluso, pues la carga que arrastra consigo no le permite ser tan abierta como Zoey ni sincera como Mira.

KPop Demon Hunters

Rumi, Mira y Zoey representan una feminidad desacomplejada, sin ceñirse a estereotipos

Ninguna de ellas es superficial y patosa, un cerebrito aventajado, o directamente un tanque de fuerza bruta. Cuesta equipararlas con Sailor Moon, Magical Doremi o cualquier otra serie de animación con heroínas protagonistas de hace unas décadas. Esto es debido a que Rumi, Mira y Zoey son personajes muy humanos que representan una feminidad que se aleja de la caricatura y el tópico. En su primera aparición en pantalla, de hecho, las vemos comiendo desacomplejadamente, algo que habría sido inconcebible en los 90 y 2000. Diez minutos más tarde, las hemos visto repartiendo estopa a un grupo de demonios y organizado una noche de sofá y relax en albornoz.

Estas actitudes no solo normalizan una cotidianeidad para muchos jóvenes y adolescentes. Las Huntrix no son ideales bellos que exigen moderación, vestir a la moda y pensar solo en ser hermosas. Tampoco son tipas duras y frías que no sienten nada. Ellas lloran, se fijan en chicos que les gustan, tejen relaciones de apoyo entre ellas y se aceptan en sus diferencias. Son una evolución del equipo de magical girls con bastante más sinceridad (y menos machismo) que los que las precedieron.

HERENCIA, LEGADO Y ACTUALIZACIÓN

Pero como comentábamos, el referente de KPop Demon Hunters debemos buscarlo en las antiguas historias de la mitología coreana. Toda la película, desde los detalles más nimios hasta los grandes elementos, beben y se sumergen de lleno en el marco cultural de Corea. No solo es que las Huntrix o el equipo demoníaco Saja Boys sean grupos de K-Pop que arrasan en Corea del Sur, es que el imaginario completo de la película le debe mucho a los referentes de este país.

Las primeras cazadoras, unas mudang de ficción

El equipo de producción ha hecho un trabajo encomiable para encajar en una historia que trascurre en nuestro presente elementos folclóricos y mitológicos con siglos de antigüedad. Sin ir más lejos, las propias cazadoras son una actualización de las mudang, sacerdotisas con fuerte vinculación con el mundo espiritual cuyo legado se transmitía matrilinealmente. Algunos de sus rituales, que incluyen también el canto y la danza, tenían como objetivo abrir y cerrar la «puerta del alma». Es decir, bloquear o facilitar el paso de los espíritus. Ciertamente, recuerda al Honmoon de la película.

Pero no solo en las grandes líneas argumentales se ve la incidencia cultural coreana. Detalles estéticos como la comida antes mencionada, las armas de las Huntrix o ver a los demonios vistiendo sombreros tradicionales, los llamados gat, dotan a KPop Demon Hunters de una estética propia. Incluso los demonios y otros seres que aparecen durante la hora y media de película están imbuidos del arte y el simbolismo de esta cultura. El resultado de todo ello en el espectador es la sensación de estar viendo una pequeña parte de un mundo más amplio. No tardamos en entender las lógicas internas, pero intuimos que son solo una muestra de todo lo que hay detrás.

Jiyu y los Saja Boys con el atuendo tradicional

Si los K-Dramas ayudaron a despertar en Occidente el interés por la cultura y la historia de Corea, películas como esta afianzan esa curiosidad llevándola al terreno de lo místico y folclórico. Y si encima combinan este despliegue de elementos con canciones tan pegadizas como para copar las listas de reproducción, la fascinación está servida.

Así pues, ante un mundo que desearía absorber nuestra atención como un refresco, es motivo de celebración que aparezcan historias innovadoras. Obras que abracen lo tradicional y lo integren en el ahora para que no caiga en el olvido. Películas que rompan tópicos y puedan ofrecer nuevos referentes al público joven enamorando al tiempo a los veteranos. Films que, en resumen, se alejen de la tendencia al remake y a la nostalgia para ofrecernos tramas capaces de robar corazones y refulgir por sí mismas.


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