En ‘Somos felices, estamos condenados’, Kurt Fawver reúne quince relatos enlazados por una misma sensación: la de vivir en un mundo que ya ha cruzado un punto de no retorno. Cultos, comunidades aparentemente perfectas, fábricas imposibles, cazadores de monstruos, rituales de paso a la edad adulta o comportamientos que desafían la lógica sirven para construir un retrato de una sociedad que se desmorona mientras intenta convencerse de que todo va bien. Edita Dilatando Mentes.
