Título de la obra: Alida y el reino de Uluf
Autor/a: Eric G. Moral
Editorial: Edelvives
Año de Edición: 2018
Extensión: 248 páginas
PVP: 23,90 €
El continente africano es cuna de la Humanidad y de la magia. Sin embargo, pocas veces tenemos la oportunidad de verlo convertido en escenario de obras de ficción. Y menos si hablamos de novelas de género fantástico. Por este motivo, toparse con libros como Alida y el reino de Uluf, publicada por Edelvives, que buscan invertir esta tendencia, supone una grata sorpresa para el lector.
Para contarnos esta historia, que ofrece una visión realista de África, Eric G. Moral, su autor, ideó el ficticio reino de Uluf, territorio que guarda mucha semejanza con Casamanza (Senegal). Es este un país donde las tradiciones ancestrales —así como la magia— perviven. A pesar del avance inexorable de la globalización y de la guerra.
La protagonista de esta historia es Alida una adolescente nativa de Uluf que fue adoptada por un matrimonio residente en Barcelona. Debido al trabajo de su padre, Pau, un africanista especializado en el reino de Uluf, Alida se ha criado conociendo la historia de su país. La joven ha crecido enamorada de sus leyendas y el idioma de sus gentes, la lengua kiola. Pero como ocurre en muchas ocasiones, tiene una visión idealizada y remota de su tierra natal, de la cual no guarda recuerdos.
Al inicio de la historia, Alida vive angustiada al saber que Pau ha desaparecido mientras realizaba unas investigaciones en medio de la rebelión que asola Uluf. Al poco tiempo, el intérprete de su padre aparece en Barcelona con el objetivo de entregarle un mensaje a Alida: solo ella podrá salvar a Pau y al reino de Uluf de una amenaza que va más allá de la rebelión. Así da inicio un periplo lleno de misterios y aventuras.
Pero Alida no estará sola en este viaje por el continente africano. Casi de forma accidental será acompañada por Sam, un muchacho europeo de trece años que responde perfectamente al arquetipo occidental. Pronto descubrirá que África dista mucho de ser un lugar ignoto al que se pueda mirar por encima del hombro.

Eric G. Moral, autor de Alida y el reino de Uluf.
Estamos pues ante una novela de aventuras, pero también de introspección. A través de las reflexiones de los personajes, el autor va desglosando una visión de África despojada de tópicos e ideas preconcebidas. Pero también las incoherencias y la condescendencia con que Europa mira siempre al llamado Tercer Mundo. Y si bien en ocasiones el mensaje resulta muy evidente, podemos encontrar alguna que otra perla que nos haga reflexionar. Sobretodo sobre el poder del lenguaje y el uso que le damos:
«Subsaharianos», «inmigrantes»… Siempre las mismas etiquetas que acababan ocultando qué, por encima de cualquier otra cosa, eran personas. La gente dice «inmigrantes» como si fueran una categoría a parte. Dicen «subsaharianos» para manifestar que, dentro de la categoría, están en lo más bajo.
Estamos pues ante una novela bien cimentada, fácil de leer y salpicada con mitos, leyendas y magia. Pero también llena de una mirada realista y, como ya hemos comentado, destinada a la reflexión y al crecimiento personal.
Como suele ocurrir en las novelas aptas para el público joven, los personajes maduran, aprenden y cambian. Este es uno de los aspectos que más me ha gustado de la obra de Eric G. Moral, el modo en que Alida y Sam cierran sus arcos de crecimiento personal. Él, desterrando su mirada eurocéntrica —insoportable a lo largo de la historia—. Ella, reconstruyendo su identidad y abrazando sus raíces.
En resumen, nos hallamos ante una muy buena novela de aventuras que recomiendo a todo aquel que desee adentrarse en el mágico continente africano —sobre el que hablamos profusamente en el Nº2 de la Revista Windumanoth—, así como a quienes disfruten con las historias de misterio, con la magia y con el descubrimiento de nuevas culturas y escenarios.