Iván Miras reside en Barcelona, ciudad donde nació y en la que se inspira para ubicar la mayoría de sus obras. Editorial Seleer publicó su primera novela en 2012, La ciudad de los Rayos: Zona oscura, que pertenece a una trilogía en la que aún está trabajando. Tras tres años con la editorial, decidió finalmente publicar sus libros en Amazon, donde cuenta con un interesante spin off de dicha novela, titulado Necesito un motivo para volver, y con el relato Encuentros: La revelación de Noa. Actualmente está trabajando en la segunda entrega de la saga, y en la confección de nuevos relatos.

Iván Miras
1. ¿Quién es Iván Miras y qué le hizo empezar a escribir?
Aún no sé quién soy, pero estoy en ello. Puedo decirte que me dedico al diseño gráfico para poder pagar el alquiler, que mi vida no deja de ponerse del derecho y del revés cada día, lo que me hace sentir que vivo en un capítulo eterno de Stranger Things, que me busco continuamente por cada rincón del tiempo no lineal y voy encontrando pedazos de mí a menudo… Y también puedo asegurar que escribir es una de las herramientas a mi alcance que me ayuda en esta búsqueda. Creo que uno no empieza a escribir cuando decide ponerse delante de un teclado y volcar en una hoja física o virtual una historia. El que es escritor, lo ha sido siempre, porque en su cabeza está escribiendo historias continuamente, hasta donde alcanza su memoria. Hay esa tendencia a novelar las conversaciones, los sucesos cotidianos, a ver en un simple detalle una historia completa, a contársela a él mismo y, si te dejan, contársela a los demás. Yo me decidí a darles una forma más concreta hace tan solo unos pocos años, pero llevo creando historias desde que recuerdo. Y en ello sigo.
2. Tu relato publicado en Windumanoth, El médico y el chamán, trata sobre la contraposición de visiones entre un hombre de ciencia y un brujo. ¿Cómo se te ocurrió la idea? ¿Qué buscabas transmitir?
La idea se me ocurrió como se me ocurren todas. Estaba tan tranquilo y, de repente, aparece una imagen en mi mente: un virus a la derecha, una bacteria a la izquierda; y se fusionan. Es entonces cuando aparecen las preguntas de rigor: “¿Eso es posible? En caso afirmativo, tendría que ser dentro de un ser vivo. ¿Qué ocasionaría esto en una persona? ¿Y qué persona está expuesta a infectarse con un virus? Un médico. ¿Qué virus? Ébola. Pero es un virus africano. Pues un médico sin fronteras. ¿Y la bacteria cuál es? Sus propias bacterias.” Entonces viene cuando me pongo a escribir y la historia se va desarrollando sobre la marcha. Es durante el proceso que se desvelan valores, sentimientos, conceptos y emociones que busco transmitir, como en este caso lo importante que me parece la colaboración entre la ciencia y una sabiduría que está más allá de las mediciones de campo. El virus ganó porque colaboró con las bacterias; si hubiese sido excluyente, habría matado al huésped y habría sido también su fin.
3. ¿Esta ha sido tu primera incursión en la literatura de género? ¿Es una excepción en tu carrera o Iván Miras tiene planes de seguir escribiendo fantasía, ciencia ficción o terror?
Se puede decir que sí. Y aunque en mi primera novela aparecen zombis, algún fantasma y asesinos en serie dentro de un contexto peculiar, no la considero de género. La fantasía, la ciencia ficción y el terror siempre estarán en mis escritos porque forman parte de mí, y de todo el mundo, creo, aunque no sean el género principal de la historia.
4. ¿Qué otras obras de Iván Miras podemos encontrar en el mercado? ¿Y en proyecto?
En la siguiente pregunta te contaré un poco de las que tengo en el mercado. Ahora estoy terminando la segunda parte de La ciudad de los rayos. Después me pondré con la tercera y última parte de la trilogía. Por el camino, aparecerán imágenes que me pedirán que escriba su historia, y eso haré.
5. Hace poco publicaste vía Amazon tu novela La ciudad de los rayos: zona oscura, junto con un spin off de la misma y un relato. ¿Querrías hablarnos de ello?
Claro. Como he dicho antes, La ciudad de los rayos es una trilogía. Carlos es el protagonista, un chico de unos 26 años que ha tenido un accidente fortuito y ha quedado en coma. Tras el accidente, Carlos abre los ojos para descubrir que ha despertado dentro de su mente, en la parte reptil de su cerebro. Allí se encuentra con otra persona, que no voy a desvelar quién es. Este personaje le explica dónde está y le revela que tiene un viaje por delante, un viaje que empieza en el cerebro reptiliano y que acabará cuando consiga alcanzar la corteza cerebral, atravesando antes el cerebro límbico. Carlos se ve a las puertas de una ciudad, que es la representación virtual que él interpreta de este camino, de esas tres partes de su cerebro.
Mientras escribía la segunda parte de la trilogía, me interrumpió con insistencia lo que se convirtió sin premeditación en un spin off. Se titula Necesito un motivo para volver. Carlos es uno de los personajes principales, pero no el protagonista. La historia va de Chris. Pipo, Chris y Carlos son amigos desde la infancia. La novela hace un pequeño recorrido desde que se conocieron en el colegio hasta el presente. Con 25 años, se reúnen en casa de Pipo y es entonces cuando aparece Paula, la madre de este. Cuando Chris ve a Paula, se enamora de ella. A partir de ahí, cada personaje tendrá que lidiar con conceptos, posturas y situaciones bastante complicadas.
Luego está Encuentros: la revelación de Noa. Es un relato de fantasía. Noa va a cumplir 21 años y, como descendiente de una antigua estirpe de brujas, le espera una peculiar ceremonia donde su ser se revelará ante el aquelarre. Pero la necesidad de conocer a su padre le llevará a descubrir una parte esencial de ella misma y de la historia de sus padres, que su abuela le había ocultado por motivos que sólo a una bruja se le ocurrirían.
También tengo alguna historia más en el cajón esperando a ser revisada. Cuando lo abro, me las encuentro con los brazos cruzados y mirándome con impaciencia y reproche.
6. ¿Nos recomiendas un libro de género?
Sí, claro. El ser mente de Fredric Brown, uno de mis libros de adolescencia preferidos. Muchos de vosotros lo conoceréis, pero lo recomiendo pensando más en los que no hayan oído hablar de él. Es una historia escrita en los sesenta, lo que no implica tener que colgarse flores en el pelo e hincharse a porros mientras suenan The Mamas & The Papas para leerla, pues podría ocurrir en cualquier punto del tiempo. Fuera bromas, es una gran novela.